Marvin Barquero S.
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El aumento de un 18% ($32 millones o ¢15.680 millones) en el ingreso por la exportación de café, a octubre de este año en comparación con igual período del 2004, implica un beneficio social que abarca desde exportadores hasta miles de productores y recolectores del grano.
La distribución de los fondos entre muchas personas es posible por las características de la estructura cafetalera.
Hay registrados 60.483 productores, de los cuales un 93% son pequeños que recolectan menos de 100 fanegas por cosecha (corresponde a igual cantidad de sacos de 46 kilos en café oro o beneficiado) y se calcula que unas 200.000 personas intervienen en la recolección, repartiéndose los ¢31.200 millones que costará esa tarea.
El ingreso nacional por exportación de café pasó de $163 millones en el 2001 a $200 millones en el 2004, según la Promotora del Comercio Exterior (Procomer). Un corte a octubre de este año estableció que se llevaban ventas por $213 millones. Este incremento se logró por una mejoría en los precios internacionales y porque Costa Rica vende un poco más del 40% de su cosecha en mercados de café fino.
Los cafetales están distribuidos en la mayor parte del país, lo que también contribuye a que el incremento en el ingreso se distribuya en todo el territorio.
Conforme aumentan los precios, los productores reciben un incremento en el precio final que les pagan los beneficios. Esto se logra porque la ley contempla un sistema de liquidaciones que sube o baja conforme al precio final de venta.
Una buena cantidad de productores estáen cooperativas cafeteras, cuyo fin es la solidaridad.
Además, Costa Rica exporta a mercados de café fino. Así logra premios que van de $5 a $50 por quintal (46 kilos) por encima de las cotizaciones en la Bolsa de Nueva York.
Visión a futuro. 1.251 asociados, con un promedio de dos hectáreas cada, uno buscan el beneficio colectivo en la Cooperativa de Caficultores de Palmares (Coopepalmares).
El año pasado vendieron un 43% de su producción en el mercado de cafés especiales, por lo que obtuvieron precios superiores, que redundaron en mejores liquidaciones.
La situación de Coopepalmares se repite en 21 cooperativas cafetaleras, distribuidas en todas las zonas productoras.
La nueva condición de mejores precios facilita los programas de incentivos. En el caso de Coopepalmares se iniciará un proyecto en dos etapas para el mejoramiento de las fincas de sus asociados. De aquí al 2009 se invertirán, en la primera parte, ¢200 millones en créditos sin intereses a los asociados.
El objetivo es mantener un volumen uniforme de producción y garantizar la calidad del grano. |